Que es el Mobbing Laboral

El mobbing, una situación muy común, con secuelas terribles para el colaborador, quien pasa por desapercibido y sufre en silencio, pensando que él tiene la culpa. Si eres motivo de Mobbing, las consecuencias van directamente a su autoestima profesional y personal. Afectas tu productividad, hoy no le das importancia, pero pones en riesgo tu carrera profesional te enfocas en seguir y no te das cuenta que estas en Burn Out. Según estudios el 75% de los colaboradores sufren de Mobbing en alguna empresa por la cual haya trabajado. Incluso, les cuesta conseguir trabajo después del mobbing, ya que tienen que recibir tratamiento para superarlo, no se supera por sí solo y muchos dejan pasar el tiempo y se convierte en un Back emocional que se refleja en situaciones parecidas, sobre reaccionando.



El acoso laboral o el acoso moral en el trabajo, también conocido como mobbing, es la situación en la que un trabajador o grupo de trabajadores realizan una serie de acciones violentas psicológicas de forma sistemática (al menos una vez a la semana) durante un tiempo determinado (más de seis meses), sobre una persona en el lugar de trabajo.

El acoso laboral puede aparecer en cualquier momento, afecta por igual a hombres y mujeres y no entiende de jerarquías laborales.


Causas

El mobbing es una forma de estrés laboral que se caracteriza porque no ocurre por causas relacionadas directamente con el desempeño del trabajo o con su organización. Tiene su origen en las relaciones entre las personas que se generan entre las personas.

Algunas de las variables que pueden originar el acoso son:


La organización del trabajo

A la víctima del mobbing se le empiezan a atribuir tareas para que realice mal su trabajo. Esto se consigue cuando, por un lado, se le atribuyen cometidos que tienen una sobrecarga cuantitativa. Es decir, el trabajador tendrá mucha demanda de trabajo pero poco control sobre él. Por otro lado, tendrá un déficit cualitativo, se verá obligado a realizar un trabajo que se caracteriza por ser aburrido, inútil y repetitivo. Todo esto origina un estrés que puede ser el caldo de cultivo idóneo para que empiecen a aparecer conflictos y culmine en un tipo de maltrato psicológico y mobbing.

La dirección

Los jefes autoritarios, aquellos que buscan optimizar y tener los mejores resultados pero,sin tener en cuenta el factor humano pueden causar también conflictos que desemboquen finalmente en acoso laboral.

Las tareas

Cuando una persona realiza siempre las mismas tareas, la monotonía y la repetición constante puede provocar malestar y conflictos entre los miembros del equipo. Si el trabajo no supone un reto para el empleado o no le permita crecer a nivel laboral o personal pueden acabar causando presión, frustración que en muchas ocasiones deriva en que ese trabajador canalice su malestar con alguna forma de acoso hacia otro trabajador.


Síntomas

Existen muchos indicadores que pueden ayudar a identificar si un trabajador está sufriendo algún tipo de acoso moral:


Dificultades en la comunicación


Una de las conductas que pueden causar moobing son aquellas que limitan la comunicación del trabajador: a éste no se le da toda la información que debería tener y, por tanto, el acoso va encaminado a disminuir las oportunidades de la víctima para comunicarse adecuadamente con el resto del equipo.

Para conseguirlo, el jefe o el acosador impedirán que la víctima pueda comunicarse. Éste se verá continuamente interrumpido mientras habla y no podrá expresarse.

Además, los compañeros podrán gritar, chillar e injuriar a la víctima en voz alta. Criticarán su vida privada y los trabajos que realizan. En ocasiones le amenazarán verbalmente, por escrito o telefónicamente. Por último, ignorarán su presencia, se dirigirán a otras personas como si él o ella no existiera y se rechazará el contacto con la víctima.


Aislamiento social


Los trabajadores pueden realizar una serie de acciones para evitar que el trabajador tenga la posibilidad de mantener contactos sociales y propiciar el mobbing. Las más frecuentes son no hablar con él ni permitir que se dirija directamente al jefe o a un compañero o que los compañeros le hablen. Ubicarle en un sitio en el que estará aislado, etc.


Desprestigio ante el resto de trabajadores


El acoso laboral también puede aparecer ante actividades que tienen el objetivo desacreditar la reputación laboral o personal. Para conseguirlo el agresor maldecirá, calumniará, inventará rumores, cotilleos o enfermedades de la víctima.

También lo ridiculizará mediante la imitación de gestos, posturas o de su voz, se burlará de su vida privada, de su nacionalidad, de sus orígenes o intentará llevarlo al extremo, incluso atribuyéndole enfermedades mentales.

Se le podrá obligar a realizar trabajos humillantes, se le monitorizará y registrará su actividad con malas intenciones y se cuestionará o contestarán las decisiones que toma la víctima.

Por último, también pueden darse casos de acoso sexual con gestos y proposiciones.


Desprestigio laboral

Los acosadores también pueden realizar acciones y actividades de acoso que pretendan reducir la ocupación de la víctima y su empleabilidad al desprestigiarle laboralmente.

Para conseguirlo el responsable no le asignará ningún trabajo, se le asignan quehaceres inútiles o absurdos, inferiores a su capacidad o competencias profesionales o, por el contrario, le imponen tareas que exigen tener más experiencia y conocimientos a sus competencias.

Salud física o psíquica

Por último, los jefes o compañeros pueden comprometer la salud de la víctima obligándolo a realizar trabajos peligrosos o nocivos para la salud. Si la situación empeora, pueden amenazarle físicamente, agredirlo, ocasionar desperfectos en su puesto de trabajo o incluso atacarlo sexualmente. Todo esto puede derivar en que el trabajador tenga depresión o ansiedad.


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